miércoles, 17 de agosto de 2016

El porqué se oponen los islamistas a la Reconstrucción del Tercer Templo de Jerusalem.

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El porqué se oponen los islamistas a la Reconstrucción del Tercer Templo de Jerusalem. 




por Eduard Yitzhak


Los islamistas de todos los tiempos se han opuesto, y se oponen, totalmente a la Reconstrucción del Tercer Templo de Jerusalem amenazando con una Yihad de destrucción total contra los judíos y cristianos. Esto es debido a que la emancipación del pueblo judío, y su culminación en la recuperación parcial de su tierra, Eretz Israel, provoca el miedo teológico del Islam al ver el incumplimiento de las profecías musulmanas recopiladas en el Corán y los hadices [1] sobre el pueblo judío: “La Hora no vendrá hasta que los musulmanes combatan con los judíos y los maten. Los judíos se esconderán detrás de rocas y árboles, y estas rocas y árboles dirán: ¡‘Oh, Musulmán, Oh, siervo de Alá! ¡Hay un judío detrás mío, venid y matadlo!’ (Todos los árboles dirán esto con excepción de gharqad (lycium), ya que es un árbol de los judíos)”. Los hadices profetizan en los Últimos Días que todos los judíos y cristianos que no se conviertan al Islam serán exterminados y toda la tierra será musulmana.

Las profecías del Islam, recogidas del Corán y de los hadices anuncian que en Dabiq, pequeña ciudad del norte de Siria, ocurrirá la Batalla Final antes del Fin de la Hora, del Fin del mundo, un Argamedón musulmán, en la que se enfrentarán las fuerzas del Islam capitaneadas por Isa Ibn Maryam (Jesús, hijo de María. El Hijo de Dios, para la cristiandad) contra las tropas cristianas comandadas por el Papa de Roma. En esta batalla se resolverá al final el conflicto del Islam contra los infieles (judíos y cristianos). Las tropas musulmanas, comandadas por Isa Ibn Maryam (Jesús de Nazaret), vencerán a los 12 ejércitos cristianos y obligarán a judíos y cristianos a convertirse al Islam, destruirán sinagogas e iglesias y cruces; y aquellos judíos y cristianos que no se conviertan al Islam serán pasados por las armas por el mismo Isa Ibn Maryam (Jesús de Nazaret). Los hadices de Al Bujari y Muslim dicen textualmente que “Jesús romperá la Cruz y matará él mismo a los cerdos cristianos”. [2]

El Islam rechaza el judaísmo pero todavía repudia aún con más ahínco el cristianismo. En varios versículos del Corán se refleja la actitud hacia los judíos: Corán 2:61: “La humillación y la miseria se abatieron sobre ellos (los Hijos de Israel) e incurrieron en la ira de Alá. Porque no habían prestado fe a los signos de Alá y habían dado muerte a los profetas sin justificación. Porque habían desobedecido y violado la ley”.[3]
Muhammad conoció judíos y cristianos monofisitas, monjes arrianos y trinitarios (los que creen en la Trinidad). A estos últimos les calificó de asociadores. El Islam rechaza aún con mayor fuerza el cristianismo trinitario (catolicismo, ortodoxia y protestantismo) por que asocia a Jesús con Dios, y al considerarlo como Dios Hijo, o el Hijo de Dios, la Segunda Persona de la Trinidad. Shirk (asociar a otros con Alá en la adoración) es el peor de los Kabair (pecados mayores) en el Islam. [4]

Corán: 4:48: Alá no perdona que se Le asocie. Pero perdona lo menos grave a quien Él quiere. Quien asocia a Alá comete un gravísimo pecado.

Corán 4:116: Alá no perdona que se Le asocie. Pero perdona lo menos grave a quien Él quiere. Quien asocia a Alá está profundamente extraviado.

Los cristianos no podrán entrar en el paraíso de Alá: Corán 5:72: … Alá veda el Jardín a quien asocia a Alá. Su morada será el Fuego. Los impíos no tendrán quien les auxilie.

Corán 3:56: A quienes no crean les castigaré severamente en la vida de acá y en la otra. Y no tendrán quienes les auxilien.

Y el castigo que se merecen los asociadores (cristianos trinitarios) en la tierra está explicitado claramente en el Corán 9:5: Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el azaque, entonces ¡dejadles en paz! Alá es indulgente, misericordioso.

Corán 3:85: Si alguien desea una religión diferente del Islam, no se le aceptará y en la otra vida será de los que pierdan.
El ayatolá Vahid Jorasani, uno de los clérigos musulmanes más relevantes por su conocimiento del Corán en Irán, describe la Biblia como un libro equivocado e injusto que no representa a los profetas y lo califica como “el signo evidente de la injusticia contra estos [los profetas], basados en las enseñanzas del Corán [5]. El Islam considera que el rechazo de judíos y cristianos a aceptar a Alá y a Muhammad como el Enviado y Mensajero de Alá es debido a la pretendida falsificación de la Torá y los Evangelios cometida por judíos y cristianos respectivamente y por su ofuscación y perversión [6]. El Corán afirma que la Torá [Antiguo Testamento] y los Evangelios son falsificaciones, ejecutadas por los judíos y cristianos respectivamente, lo que les justifica teológicamente a rechazar a los judíos y cristianos [7], y consecuentemente un buen musulmán, como Alá manda, el verdadero creyente en Alá no puede ser amigo de judíos ni de cristianos. Corán 5:51: ¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío.

Las primeras revelaciones mencionados en el Corán son:
El Libro de Ibrahim: la cual es referida al lado de la revelación que se le fue dado a Musa [Moisés] en Surah al-´Ala (Corán 87:18-19)
El Taurat: la Torá, que fue revelado a Musa [Moisés].
Los Zabur: los Salmos, que fueron revelados a Da´ud [David]
El Inyil: El Evangelio, que le fue revelado a Isa ibn Maryam, [Jesús, hijo de María]
El Corán, que significa la Recitación que le fue revelada a Muhammad por el ángel Yibril [Gabriel].

Para cualquier líder religioso musulmán: “Los musulmanes confirman y respetan la verdad de la exactitud de las primeras revelaciones que fueron dados antes del Corán, mientras que reconocen que la Biblia actual no contiene las revelaciones originales de Musa, Da´ud y Isa, sino que son versiones de las revelaciones escritas una y otra vez por seres humanos- que han sido cambiadas por los escritores con varias adiciones, sustracciones y alteraciones- y estas adiciones, sustracciones y alteraciones fueron escritas cientos de años después de que las revelaciones originales fueron reveladas. Por esto la Torá esta compuesta por la mayoría de relatos históricos escritas por diferentes escritores de los que le paso a los seguidores de Musa después de su muerte, mientras que el Nuevo Testamento está compuesto por relatos que no son auténticos de la vida de Isa [Jesús] por gente que ni siquiera lo conocieron. Aunque no cabe duda que se puede encontrar elementos de verdad en la Biblia, la Torá no contiene el Taurat original la cual fue revelada a Musa, en hebreo puro y original. Al igual que el Nuevo Testamento no contiene el Inyil [Evangelio] original que le fue revelado a el Profeta Isa [Jesús] en el arameo puro y original. Hoy en día solamente el Corán que le fue revelado al Profeta Muhammad, Alá estén con el, queda como exactamente fue revelado, en el idioma que fue revelado, árabe puro”. [8]

El Primer y Segundo Templo (judíos) de Jerusalem, en el mismo emplazamiento, fueron destruidos el día 9 del mes de Av del calendario hebreo. El Primer Templo, construido por el Rey Salomón hace más de tres mil años, fue arrasado por los babilonios liderados por Nabucodonosor en el 586 antes de la EC, condenando a gran parte de la población judía al exilio de Babilonia. El Segundo Templo, mucho más modesto, fue completado por Zorobabel [descendiente de la Casa de David] en 515 antes de la EC (durante el reinado del persa Darío I) y seguidamente consagrado. Tras las incursiones paganas de los seleúcidas, fue vuelto a consagrar por Judas Macabeo en 165 antes de la EC reconstruido y ampliado por Herodes, el Templo fue a su vez destruido por las tropas romanas al mando de Tito en el año 68 de la ECdurante el Sitio de Jerusalem, durante la revuelta de los zelotes. Su principal vestigio es Kotel HaMaaravi (Muro Occidental) también conocido como el Muro de las Lamentaciones.

En los albores del Islam, destaca el historiador de Princeton Bernard Lewis, “hubo una fuerte oposición entre muchos teólogos y juristas” a la noción de Jerusalem como Ciudad Santa. Consideraban esto “un error judaizante — uno más de los muchos intentos de los judíos convertidos al Islam de introducir ideas judías en el Islam”. Los líderes musulmanes anti-Jerusalem difundieron historias para demostrar que la idea del carácter sagrado de Jerusalem es una práctica judía. En el caso más importante de ellos, un judío converso al Islam de nombre Kaab al-Ajbar habría sugerido al Califa Omar [el Segundo Califa Rashidun –ortodoxo-] que la Mezquita de Al-Aqsa fuera levantada junto a la Cúpula de la Roca. El Califa respondió acusándole de retorno a sus raíces judías. Omar le preguntó: ¿Dónde te parece que deberíamos ubicar el lugar de oración? Junto a la Roca [Monte del Templo], respondió Kaab. Por Alá, Kaab, dijo Omar, estás siguiendo el judaísmo; vi que te quitaste las sandalias [siguiendo la práctica judía]. Quise sentir el tacto con mis pies descalzos, dijo Kaab. Te vi, dijo Omar. Pero no… ¡Reconócelo! No se nos ordena hacia la Roca, se nos ordenó hacia la Kaaba [en la Meca]. Otra versión de esta anécdota hace aún más explícito el contenido judío: según esta crónica, Kaab al-Ajbar intenta inducir al Califa Omar a rezar al norte de la Sagrada Roca, señalando la ventaja que reviste: “Así tienes delante Al-Quds entera, es decir, Al-Masjid al-Haram”. En otras palabras, el judío converso al Islam dice que la Roca y la Meca quedan alineadas y los musulmanes pueden rezar mirando hacia ambas al mismo tiempo.

Como explica Daniel Pipes en su artículo de “La reivindicación musulmana de Jerusalem” [9]: Que durante casi año y medio de la vida de Muhammad esos musulmanes dirigieran sus oraciones hacia Jerusalem ha tenido un impacto contradictorio permanente sobre la situación de esa ciudad en el seno del Islam. El episodio dotó parcialmente a Jerusalem de prestigio y santidad, pero también hizo de la ciudad un lugar rechazado por Alá de forma extraordinaria. Algunos primeros hadices sitúan a los musulmanes manifestando su rechazo rezando a propósito de espaldas a Jerusalem, costumbre que todavía se conserva de forma vestigial; no es casual que el que reza en la Mezquita de Al-Aqsa dé la espalda justamente a la zona del Templo hacia la que rezan los judíos. O en la aguda formulación del Primer Ministro Ariel Sharón: “cuando un musulmán reza en Al-Aqsa, da su espalda. También algunas regiones pudendas”.

El padre intelectual y espiritual del salafismo y del yihadismo Ibn Taymiya (1263-1328), uno de los intelectuales religiosos más estrictos e influyentes del Islam, es quizá el portavoz destacado de la opinión anti-Jerusalem. En su ambicioso intento de sanear el Islam de añadidos y falta de devoción, descarta el carácter sagrado de Jerusalem como noción derivada de judíos y cristianos, y también de la larga rivalidad omeya con la Meca. Estudiante de Ibn Taymiya, Ibn Qayyim al-Jawziya (1292-1350) va más allá y rechaza por falsos los hadices relativos a Jerusalem. Más en general, musulmanes cultos que vivieron tras las Cruzadas sabían que la enorme publicidad que se hacía a los hadices que elogiaban lo sagrado de Jerusalem era producto de la Contracruzada — es decir, de los rigores políticos — y por tanto lo trataron con cautela.

Pero no sólo amenazan los islamistas con una guerra total a nivel mundial la reconstrucción del Tercer Templo, sino que algunos de ellos, como los dirigentes de la Autoridad Palestina, entre estos su presidente Mahmmud Abbas, afirman que nunca existió un Templo judío en Jerusalem [10], así como niegan la conexión del pueblo judío con Jerusalem [11]. Los Evangelios narran el Brit de Jesús (circuncisión) y su Bar Mitzvá a los 13 años y sus oraciones en el Templo, ycómo expulsó a los que allí estaban vendiendo y comprando y volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas en el Templo, y su profecía de la destrucción del Segundo Templo. En el Nuevo Testamento hay más de 117 versículos que citan el Templo de Jerusalem. Negar la existencia del Templo es negar y vilipendiar al judaísmo y al cristianismo.

Muhammad abandonó La Meca y se trasladó a Medina en el año 622 de la EC. En un intento de ganar adeptos judíos para la naciente religión, adoptó varios de los ritos y prácticas mosaicos; por ejemplo, el de rezar en dirección a Jerusalem. Luego del rechazo judío a la religión del Islam, Muhammad sustituyó Jerusalem por La Meca como referente de las plegarias. Un siglo después de la muerte de Muhammad (632), la dinastía Omeya, que controlaba Jerusalem y estaba enfrentada con un liderazgo disidente radicado en La Meca, decidió elevar el estatus de Jerusalem para contrarrestar el poder de Arabia. Fue entonces que las virtudes de la ciudad comenzaron a ser destacadas en la literatura, en tanto que los hadices positivos sobre Jerusalem cobraron una mayor relevancia. La Cúpula de la Roca fue erigida sobre las ruinas del Gran Templo judío a finales del siglo VII. En la centuria siguiente los omeyas construyeron una mezquita en Jerusalem, igualmente en el Monte del Templo, y la llamaron “la mezquita distante”, también conocida como Al Masjid al Aqsa, o simplemente Al Aqsa.

El nombre poseía un simbolismo muy especial. Al describir el viaje nocturno de Muhammad, el Corán dice: “Gloria a Alá, quien tomó a su sirviente en un viaje nocturno desde la mezquita sagrada hasta la mezquita distante”. “La mezquita sagrada” se encontraba en La Meca, en tanto que “la mezquita distante” hacía referencia a un lugar celestial; pero incluso si aludía a un lugar terrenal, no podría ser Eretz Israel (Tierra Santa) dado que la zona en que se encuentra ésta recibe en el Corán el nombre de “la tierra más próxima”. En la actualidad, los musulmanes aducen que Al Aqsa es “la mezquita distante” de la que habla su libro sagrado. Una aseveración curiosa, dado que no había mezquita alguna en Jerusalem en vida de Muhammad. Jerusalem fue capturada por el califa Omar en el año 638, seis años después de la muerte de Muhammad, y Abdel Whad construyó la mezquita de Al Aqsa en el 710 cuando aquel llevaba muerto casi ochenta años. En consecuencia, es históricamente obvio que el fundador del Islam no pudo tener dicha mezquita en mente cuando compiló el Corán, dado que aún no estaba en pie. Con lo cual, tal y como ha señalado Daniel Pipes, ¡se ha insertado retroactivamente en los versos originales del Corán una mezquita construida con posterioridad a la (pretendida) revelación del texto coránico sólo para validar un reclamo igualmente muy posterior! [12]

El objetivo de negar la existencia del Templo y de la conexión del pueblo judío por parte del islamismo es dañar e invalidar el judaísmo y el cristianismo y perpetuar la ocupación islámica de partes de Eretz Israel. Los islamistas y la Autoridad Palestina entienden claramente que el Monte del Templo es el corazón del pueblo judío. El Monte del Templo y el Templo son el corazón de la nación de Israel, y sin corazón no hay cuerpo. La reconstrucción del Tercer Templo culminará la emancipación del pueblo judío y la reconstrucción de Jerusalem no estará completa hasta la reconstrucción del templo y el Monte del Templo redimido.

Israel tiene todo el derecho de recuperar su corazón, a pesar de aquellos que quieren la destrucción de Israel, del pueblo judío, del judaísmo y por ende del cristianismo.

NOTAS
[1] Los hadices son los dichos y las acciones de Muhammad (Mahoma) -y de los imanes en el caso de los chiítas- relatadas por sus Compañeros y compiladas por los jurisconsultos musulmanes les sucedieron. Los hadices son el pilar fundamental de la Sunna, la segunda fuente de la ley musulmana después del Corán y que significa, literalmente, “conducta, manera de comportarse” o “costumbre”.

[2] Revista Oficial del Estado Islámico. Páginas 46 a 63 de DABIQ 15. 1437 Shawwal.
https://azelin.files.wordpress.com/2016/07/the-islamic-state-e2809cdacc84biq-magazine-1522.pdf

[3] Según el Corán los judíos tratan de introducir la corrupción en el mundo Corán 5:64: “Los judíos dicen: La mano de Alá está cerrada. ¡Que sus propias manos estén cerradas y sean malditos por lo que dicen! Al contrario, Sus manos están abiertas y Él distribuye Sus dones como quiere. Pero la Revelación que tú has recibido de tu Señor acrecentará en muchos de ellos su rebelión e incredulidad. Hemos suscitado entre ellos hostilidad y odio hasta el día de la Resurrección. Siempre que encienden el fuego de la guerra, Alá se lo apaga. Se dan a corromper en la tierra y Alá no ama a los corruptores.”. Según el Corán, los judíos siempre han sido desobedientes Corán 5:78: Los Hijos de Israel que no creyeron fueron maldecidos por boca de David y de Jesús, hijo de María, por haber desobedecido y violado la ley. Y (los judíos) son enemigos de Alá, el profeta Muhammad y los ángeles, Corán 2: 97-98.

[4] Abdulaziz Addwesh. Editorial: Dar Al-Qassem. Ryadh, Arabia Saudita.
http://www.islammexico.net/PecadosMayores.htm

[5] Iranian Christian News Agency. Mohabat News Contradiction between Quran verses and Grand Ayatollah Vahid Khorasani’s statement about the bible
http://www.mohabatnews.com/index.php?option=com_content&view=article&id=1568:contradiction-between-quran-verses-and-grand-ayatollah-vahid-khorasanis-statement-about-the-bible&catid=36:iranian-christians&Itemid=279

[6] http://www.arabespanol.org/islam/muhammad/biografia.htm

[7] Corán 5:43-45: Pero ¿cómo van a hacerte juez teniendo como tienen la Tora, en la que se contiene la decisión de Alá? Luego, después de eso, se retiran. Esos tales no son creyentes. Hemos revelado la Tora, que contiene Dirección y Luz. Los profetas que se habían sometido administraban justicia a los judíos según ella, como hacían los maestros y doctores, según lo que de la Escritura de Alá se les había confiado y de lo cual eran testigos. ¡No tengáis, pues, miedo a los hombres, sino a Mí! ¡Y no malvendáis Mis signos! Quienes no decidan según lo que Alá ha revelado, ésos son los infieles. … Quienes no decidan según lo que Alá ha revelado, ésos son los impíos.
Corán 5:46-47: Hicimos que les sucediera Jesús, hijo de María, en confirmación de lo que ya había de la Tora. Le dimos el Evangelio, que contiene Dirección y Luz, en confirmación de lo que ya había de la Tora y como Dirección y Exhortación para los temerosos de Alá. Que la gente del Evangelio decida según lo que Alá ha revelado en él. Quienes no decidan según lo que Alá ha revelado ésos son los perversos.

[8] http://www.islammexico.net/profetas.htm

[9] La reivindicación musulmana de Jerusalem. por Daniel Pipes. Middle East Quarterly Septiembre 2001. Original en Inglés: The Muslim Claim to Jerusalem
http://es.danielpipes.org/13522/reivindicacion-musulmana-jerusalen

[10] Itamar Marcus y Nan Jacques Zilberdik. Fuente: Palestinian Media Watch. Jerusalem nunca tuvo un templo judío
http://porisrael.org/2015/07/27/jerusalem-nunca-tuvo-un-templo-judio/

El Mufti de Jerusalem niega historia judía en el Monte del Templo
October 28, 2015
http://www.lagranmentirapalestina.com/#!El-Mufti-de-Jerusalem-niega-historia-jud%C3%ADa-en-el-Monte-del-Templo/cjds/56313e5a0cf28bf12d85b5e5

[11] Palestinian Media Watch. Jerusalem under assault. Denial of Jewish connection to Jerusalem.
http://www.palwatch.org/main.aspx?fi=605

[12] Jerusalén y el Islam. Julián Schvindlerman 2007-11-06. Libertad Digital

Periodista Digital

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