domingo, 13 de noviembre de 2016

El gobierno belga liberó al cerebro de los atentados de París y Bruselas

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Oussama Ahmad Atar salió de prisión en 2012 a petición del gobierno belga. Se perdió, y no se supo de él hasta 2015. Esta en Siria, dirigiendo los ataques contra suelo europeo y enviando a París y Bruselas refugiados-terroristas.


Oussama Ahmad Atar, un yihadista de origen belga con alias Abu Ahmad, ha sido identificado por los servicios antiterroristas belgas como presunto coordinador de los atentados de París y los perpetrados en marzo en Bruselas, según una información hecha pública por el diario parisino Le Monde.

¿Quién es Abu Ahmad? De 32 años, fue condenado en 2005 a una década de prisión en Irak, donde entró de manera ilegal, y estuvo recluido en varias prisiones del ejército estadounidense en las que pudo coincidir con parte del germen del Estado Islámico.

En 2010, y tras una campaña internacional que contó con el apoyo de diputados y de Amnistía Internacional, el Gobierno belga reclamó su liberación amparándose en la presunta enfermedad grave del recluso, que fue excarcelado en 2012.

Regresó entonces a Europa y, rápidamente, desapareció de la vigilancia de los servicios de inteligencia. Hoy se sabe, explica Le Monde, que se infiltró en el territorio controlado por el Estado Islámico en Siria y, desde el feudo yihadista de Al Raqa, empezó a dirigir los ataques en suelo europeo.
Reclutamiento de terroristas

Así, reclutó a los dos iraquíes que detonaron sus cinturones de explosivos junto al Estadio de Francia el 13 de noviembre de 2015. Sobre aquel atentado, la Fiscalía francesa explicaba un mes después de la tragedia que dos de los suicidas habían entrado en Europa por el puesto fronterizo de Leros (Grecia) el 3 de octubre en calidad de refugiados.

Ahmad estaba, también, al tanto de los planes terroristas que el Daesh tenía en Bruselas, donde el 22 de marzo tres suicidas sembraron el pánico en el aeropuerto y el metro belgas y dejaron 32 víctimas mortales.

Esta información, así como el verdadero nombre de Oussama Ahmad, obra en poder de los investigadores belgas gracias al testimonio de terroristas enviados a Europa por el propio Ahmad. ¿Objetivo? Atentar. Un mes después de los atentados de París, el argelino Adel Haddadi y el paquistaní Mohamed Usman, detenidos en un campo de refugiados en Austria, cuentan a la policía que fue "un tal Abu Ahmad" quien los reclutó en Siria para participar en una misión en Francia junto a los dos iraquíes que se hicieron explotar junto al Estadio de Francia -los ‘refugiados’-.

Como ya explicó Gaceta.es, el operativo de reclutamiento de terroristas incluía, en Europa, el contacto con ONGs dedicadas a ayudar a refugiados. Así, en la detención de los alumnos de Ahmad se encontraron teléfonos austriacos, griegos, italianos, ingleses, franceses, alemanes, belgas, turcos y hasta españoles. Los titulares de estos contactos formaban parte de asociaciones sin ánimo de lucro. Ahmad había propocionado, también, dinero e instrucciones para su incursión en Europa.

Junto a Haddadi y Usman, entraron en calidad de refugiados Sofiane Ayari -detenido en la operación antiterrorista de Molenbeek- y Naim Al Hamed –presunto participante en el ataque a Bruselas-.

Recapitulando: dos suicidas del Estadio de Francia, dos implicados en los atentados de Bruselas, y otros dos detenidos en un campo de refugiados en torno al belga liberado por su propio Gobierno y que aprovecharon la crisis de refugiados para llegar a Europa. Son seis ejemplos de una realidad -el peligro de la nefasta gestión de la crisis de refugiados por las autoridades europeas- denunciada en Gaceta.es hace tiempo.
La verdad, convertida en 'xenofobia'

Justo un año después de la brutal cadena de atentados en París -las explosiones en el Estadio de Francia, la masacre en la sala Bataclan, el pánico invadiendo las calles- los hechos confirman lo que comenzó siendo una alerta -obispos y autoridades húngaras alertaban de la ‘invasión’ islámica que suponía la entrada masiva de solicitantes de asilo-, se convirtió en amenaza -atentados de París y Bruselas- y es hoy una verdad incómoda.

Porque, todavía un año después, y a pesar de informaciones como las difundidas en Gaceta.es, afirmar que, si bien no todos los refugiados son terroristas, como es evidente, muchos de quienes han entrado en Europa amparados en el derecho de asilo han llegado, en realidad, con el encargo claro de matar es, a juicio de la corrección política, un acto de xenofobia.

Oussama Ahmad Atar es uno de los actores; sus hazañas forman parte de los hechos. Juzguen ustedes mismos.

Fuente: Gaceta  

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