domingo, 12 de febrero de 2017

«En Irak se crucifica y decapita a los cristianos»

PUBLICIDAD






    Luis Montes, un misionero destinado en Irak desde finales de 2010, asegura que «jamás» se ha planteado abandonar el país pese al peligro que sufre por ser miembro de «una minoría especialmente odiada» por sus creencias



El padre Luis Montes (Buenos Aires, 1969) sabe lo que es enfrentarse a la muerte cada día. Desde 2010 vive en Irak, un país devastado por una guerra que parece no tener fin, tratando de ayudar a la comunidad cristiana que reside allí. La persecución que sufren es tal que desde 2003 la población de cristianos ha descendido un 74%. Acaba de ofrecer una conferencia en San Sebastián sobre la situación de los cristianos en Oriente Medio.

– Llegó a Irak en diciembre de 2010. ¿Qué país se encontró?

– Uno totalmente diezmado y arrasado por la guerra. Me destinaron a Bagdad como párroco de la catedral latina de la ciudad, y llegué dos meses después de que se produjera un atentado en una iglesia católica que causó la muerte de decenas de personas. Ese fue uno de los primeros atentados que realizó el Estado Islámico, mucho antes de que conociera su existencia mundialmente. Este ataque supuso un quiebro en la comunidad cristiana residente en Irak.

– ¿Cómo ha cambiado la situación desde entonces?

– El país es un auténtico caos. Se producen unos 20 atentados al día. En la capital, Bagdad, la situación es muy cruda. Cuando vivía allí, había hasta 100 atentados a la semana, en los que morían decenas de personas. Ahora vivo en Erbil, y aquí como mucho se dan tres atentados al año.

– ¿Cómo ha podido desarrollar su labor como párroco cristiano en un país en guerra y mayoritariamente musulmán?
«Me han podido matar por ir vestido con la sotana por la calle, pero nunca me la he quitado»

– Tratando de no tomar riesgos innecesarios y teniendo mucho cuidado. En Bagdad nuestra iglesia estaba custodiada por soldados, pero era muy común que a la hora que debíamos pasar por algún lugar estallase alguna bomba. En una ocasión, reventaron los cristales de la casa en la que estábamos por una explosión que se produjo apenas a 30 metros, y en la que murieron varias personas. Me han podido matar por ir vestido con la sotana, pero nunca he dejado de hacerlo.

– ¿Se ha planteado abandonar Irak?

– Jamás. Los párrocos que estamos aquí no nos queremos ir. ¿Cómo vamos a abandonar a la gente cuando más nos necesita? Somos misioneros, nuestra labor no es solo ir a los lugares donde hay paz, sino llevar la palabra de Dios a todo el mundo.

– La población cristiana se ha reducido drásticamente en los últimos años debido a la fuerte persecución que sufren en el país.

– Es la realidad. En el año 2003 la comunidad cristiana la integraban un millón y medio de personas, y hoy en día somos unos 250.000. En Irak se ensañan con los cristianos, somos una minoría especialmente odiada. A muchos los han asesinado, y la mayoría ha huido del país. Es lógico, cuando vives con miedo de que tus hijos no vuelvan de la escuela por que han podido ponerles una bomba, no quieres seguir viviendo en ese lugar.

Atrocidades

– Usted ha relatado auténticas atrocidades que realiza el Estado Islámico en Oriente Medio.

– Hace poco les cortaron las manos a niños de 10 y 12 años porque se negaron a asesinar a tiros a prisioneros de guerra. También degollaron a un adolescente por escuchar música de Occidente. Son cosas que ocurren cada día, violan y raptan masivamente a las mujeres para venderlas, crucifican a seres humanos, decapitan a mayores y niños y cuelgan sus cabezas en picas para avisar a los demás de lo que les puede ocurrir si no siguen su doctrina. Pero no solo el EI, hay muchos otros grupos terroristas que solo buscan destruir.
«Han cortado las manos a niños de 10 y 12 años por negarse a asesinar a tiros a prisioneros de guerra»

– ¿Cree que Occidente vive de espaldas a este conflicto?

– Los principales dirigentes no, porque ellos son los culpables de esta situación, ya que han financiado a los terroristas por sus intereses petrolíferos y económicos. Pero el resto del mundo no sabe lo que ocurre porque les llega poca información y tergiversada.

– Sin embargo, Europa está muy preocupada por la amenaza terrorista del ISIS.

– Europa tiene un grave problema, y es que se están consiguiendo adeptos entre los jóvenes, que están cansados de una sociedad que solo les ofrece cosas materiales. Y los atentados van a seguir sucediendo, incluso se potenciarán. El Estado Islámico como poseedor de ciudades va a ser eliminado, pero continuará actuando como un grupo clandestino, parecido a Al Qaeda, y será incluso más peligroso.

– ¿Cuál es la fórmula para acabar con esta guerra?

– Apoyar a los líderes musulmanes moderados en la educación por la paz, la justicia y el perdón. Porque la paz sin justicia es opresión, y sin perdón jamás habrá paz en el mundo.

Fuente: El Correo

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

deja tu comentario aqui

Unete Facebook