viernes, 14 de abril de 2017

EEUU y Rusia, dispuestos a reanudar la cooperación

PUBLICIDAD








La esperada visita a Rusia del secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, ha constatado las enormes diferencias que enfrentan a Moscú y Washington, sobre todo en Siria, pero ha dejado una puerta abierta para superarlas.


A pesar de que el encuentro estuvo precedido de duras acusaciones mutuas y el agravamiento de la crisis de Siria por el ataque químico atribuido por Occidente al régimen de Damasco y el posterior bombardeo estadounidense, la sangre no llegó al río y tanto Tillerson como su colega ruso, Serguéi Lavrov, han abogado por esforzarse en superar los problemas.

“Tenemos que poner fin a la permanente degradación de nuestras relaciones. Tenemos que restablecer la confianza entre nuestros países para resolver todos los asuntos pendientes”, ha dicho Tillerson en la conferencia de prensa que ha ofrecido con Lavrov.



Ha reconocido que las relaciones entre Rusia y Estados Unidos están a un nivel “muy bajo” y que “eso no es posible entre las dos mayores potencias nucleares”. “No nos pongan en la falsa disyuntiva de estar con vosotros o contra vosotros”, había advertido, por su parte, Lavrov, al comenzar por la mañana las negociaciones.

Y ya en la rueda de prensa también ha manifestado la disposición de Moscú a superar los problemas existentes en las relaciones con Washington, muchos de ellos, ha indicado, “dejados por la anterior administración de Barack Obama en forma de bombas de efecto retardado”, una acusación que repiten los representantes del Kremlin cada vez que pueden. “Pero somos realistas. Para superar las barreras se necesitan esfuerzos. Hoy, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha subrayado que estamos centrados en eso”, ha señalado Lavrov.

Precisamente Putin se ha sumado a las negociaciones de los jefes de las diplomacias rusa y estadounidense al recibir a Tillerson durante más de dos horas en el Kremlin, un encuentro que no estaba en la agenda y que ha sido calificado como “muy productivo” por el secretario de Estado de EE.UU.

Aunque han sido varios los asuntos tratados, el conflicto de Siria ha acaparado las conversaciones, ante la existencia de diferencias aparentemente insalvables, como el absoluto respaldo de Moscú a su aliado, el presidente sirio, Bashar al Assad, y el no menos decidido deseo de Washington de verle fuera del poder.

Lavrov y Tillerson han coincidido en que se investigue el ataque químico de la pasada semana en la provincia siria de Idleb, pero han discrepado sobre el futuro de Assad. “Vemos que Estados Unidos está dispuesto a apoyar dicha investigación”, ha afirmado Lavrov, quien ha recordado que Siria ya ha dado el visto bueno para la entrada de expertos internacionales en su territorio para que examinen tanto el lugar del ataque (Jan Shijún), como el aeródromo desde el que supuestamente se efectuó (Shayrat) y que fue después bombardeado por EE.UU.

Al respecto, Tillerson ha asegurado que, en opinión de Washington, Damasco planificó y perpetró el ataque químico en el que murieron cerca de un centenar de personas el 4 de abril y ha afirmado que son unos 50 “los casos relacionados con el uso de armas químicas por parte del régimen de Asad”.

En cuanto al futuro de Assad, ha reconocido que ese tema fue tratado y ha vuelto a insistir en que “el reinado de la familia de Asad está llegando a su fin” y que la comunidad internacional nunca aceptará que el líder sirio asuma algún rol en el futuro de ese país.

Al mismo tiempo, ha resaltado que Estados Unidos considera “muy importante que la salida de Asad se produzca de manera estructurada y organizada”. Ha añadido que Moscú, como “el aliado más cercano” de Damasco, debe hacer comprender a Asad esa realidad irrefutable.

Lavrov ha hecho referencia a la “obsesión” de países de la OTAN como EE.UU. por “derrocar a dictadores” y ha recordado lo ocurrido en el pasado en países como Libia e Irak. El ministro ruso también ha asegurado que Putin expresó a Tillerson en el encuentro trilateral en el Kremlin su disposición a reanudar la cooperación militar en Siria, siempre que Estados Unidos confirme que el objetivo es la lucha contra los grupos terroristas.

Rusia suspendió el 7 de abril el acuerdo bilateral para evitar incidentes aéreos, después de que EE.UU. bombardeara Siria.

Fuente: La Era Trump

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

deja tu comentario aqui

Unete Facebook