martes, 23 de mayo de 2017

Terroristas islámicos atacaron una ciudad de Filipinas.

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Radicales afines al Estado Islámico atacan una ciudad de filipinas



Los insurgentes pertenecen al grupo Maute, principal representante del IS en Filipinas. Entre ellos se encontraba también Isnilon Hapilon, uno de los personajes más buscados del país

El ejército dice que los enfrentamientos se produjeron cuando intentaban capturar al líder de la "franquicia" local de esa agrupación

Milicianos encapuchados afines al Estado Islámico (IS) ocuparon este martes diversas áreas de la ciudad filipina de Marawi, en la isla sureña de Mindanao, y se enfrentaron a fuerzas del ejército en un grave suceso que al menos ha dejado ya 1 muerto y 8 heridos entre los uniformados gubernamentales, según informaron los medios locales.

Un portavoz del ejército, el teniente coronel Jo-Ar Herrera, indicó que la confrontación comenzó en torno a las 2 de la tarde cuando los habitantes de una de las barriadas de la urbe -donde residen más de 200.000 personas- alertaron a las fuerzas de seguridad sobre la presencia de decenas de insurgentes.

"Nos dijeron que habían visto hombres armados. Comprobamos que se trata del núcleo central del grupo Maute e iniciamos una operación quirúrgica para neutralizarlos", señaló el militar.

Según el mismo uniformado, una quincena de militantes se habían escondido en un apartamento de la localidad y entre ellos figuraba también uno de los personajes más buscados de Filipinas: Isnilon Hapilon, uno de los cabecillas más significados del movimiento Abu Sayyaf, por el que EEUU ofrece una recompensa de 5 millones de dólares.

El propio presidente, Rodrigo Duterte, reconoció en noviembre de 2016 que el grupo Maute, que recibe su nombre de su líder principal, Abdullah Maute, se ha convertido en el principal representante del IS en la nación asiática, un papel que comparten con los paramilitares comandados por el citado Isnilon Hapilon.

Maute ya protagonizó dos asaltos similares el año pasado en la población de Butig, en la misma isla de Mindanao, que constituye su principal reducto.

El alcalde de Marawi, Majul Gandamra, aseguró a la televisión local que los radicales no habían ocupado ningún edificio oficial aunque las imágenes difundidas por los residentes dejan ver lugares como la prisión local presa de las llamas.

Un miembro del gobierno local de Marawi explicó a la página web del diario 'Inquirer' que los milicianos habían "invadido" también uno de los principales hospitales de la urbe. "Un contacto en el hospital nos dijo que los miembros del IS les habían dicho que tenían que desalojar el hospital en 5 horas", aseveró.

El ejército indicó que otro amplio contingente de radicales atacó un acuartelamiento de tropas filipinas sito en la misma ciudad, pero "los soldados bloquearon su acceso en un tiroteo".
Enfrentamiento

Un comunicado del estado mayor de los militares aclaró que su objetivo es "terminar" con Hapilon "y su cohorte" aunque admitió que "continúan los enfrentamientos esporádicos". "Tenemos suficientes tropas sobre el terreno. Pedimos a la ciudadanía que permanezca en calma y en sus casas", se leía en el texto.

Rodrigo Duterte había llegado hoy a Moscú en una visita oficial de cuatro días y dijo que no piensa regresar al país ya que las tropas filipinas "tienen la situación bajo control", en palabras de su asesor de seguridad Hermogenes Esperon Jr.

"Hemos lanzado una operación contra un objetivo de gran importancia, pero mientras que se desarrollaba se desencadenó el enfrentamiento", añadió Esperon.

Chico Usman, un habitante de Marawi consultado por la cadena de televisión CNN Philippines, manifestó que los milicianos iban recorriendo las calles con altavoces en los que alertaban a la población de que se iba a producir una refriega con el ejército.

El mismo individuo grabó imágenes con su teléfono móvil en las que se veían a varios encapuchados apostados en las esquinas y un coche de la policía enarbolando la bandera negra del IS. Desde hace meses los especialistas en insurgencia islámica vienen advirtiendo de la expansión del ideario fundamentalista del IS en el sur de Filipinas.

Las plataformas mediáticas de esta agrupación reconocieron a principios del año pasado la promesa de lealtad a Abu Bakr al Bagdadi -el máximo líder del IS- que había realizado el referido Hapilon y otras pequeñas camarillas de alzados como la Katiba Ansar al Sharia.

Hapilon fue presentado como el nuevo "emir" de la nueva alianza de bandas radicales sólo semanas después de que hicieran pública otra grabación en la que mostraban un campo de entrenamiento en la jungla de ese país.

El mismo Frente Moro Islámico de Liberación, la principal formación armada musulmana, que mantienen un alto el fuego con Manila, alertó que los extremistas llevan meses "reclutando" a jóvenes del sur del país para reforzar sus filas.

El pasado mes de marzo la ministra de Asuntos Exteriores de Australia, Julie Bishop, reconoció que su país se prepara ya para para la "declaración de un califato" en el sur de Filipinas.
Fuente: El Mundo

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