viernes, 2 de junio de 2017

El dictador sirio superviso personalmente el desarrollo de armas químicas en Siria

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"Sección 3000": Bashar al Assad supervisó personalmente el desarrollo de armas químicas en Siria
Hablaron ex funcionarios y desertores del programa que generó el arsenal de bombas prohibidas y que el dictador promueve desde 2009. Tenía en la mira a Israel, pero las terminó usando contra su propio pueblo


Basándose en entrevistas a ex funcionarios desertores del programa de armas químicas de Siria y documentos extraídos de contrabando del Centro de Estudios e Investigaciones Científicas (CERS), el sitio francés Mediapart publicó una serie de artículos de investigación que aseguran que el presidente sirio, Bashar al Assad, supervisó personalmente el desarrollo y la producción de gas nervioso desde principios de 2009.

Según el informe, Assad comenzó a controlar el Departamento de Armamentos de la Sección 3000, el centro del CERS dedicado a armas químicas, de forma personal desde julio de 2011, poco después de la deserción de los primeros soldados del Ejército sirio a la banda rebelde.

La trama comenzó luego de que, a finales de 2009, siete bases de la Fuerza Aérea de Siria recibieran grandes cantidades de gas nervioso, que fue colocado por ingenieros sirios dentro de bombas y granadas en caso de una posible guerra con Israel por los Altos del Golán.

Las armas biológicas, que pueden ser arrojadas desde helicópteros sobre la población civil, fueron utilizadas en el ataque químico en la provincia de Idlib el pasado abril que se cobró la vida de 83 civiles, incluyendo 25 niños.

La postura de Francia en el Consejo de Seguridad respecto a la responsabilidad de Assad detrás del ataque fue justificada por los documentos extraídos del CERS que apuntaban a un desarrollo intencionado de armas químicas bajo la supervisión del presidente sirio.

Estas suposiciones fueron respaldadas por el testimonio de uno de los entrevistados, que vive en Francia y que, hasta el comienzo de la guerra civil en 2011, era director del Departamento de Desarrollo de la Sección 3000.

"No soy alawita y ciertamente no soy una persona cercana a la familia Assad, pero era muy leal al programa químico porque me decían, una y otra vez, que ésa sería la única manera de presionar a Israel en una posible negociación en el futuro", declaró el ex funcionario a Mediapart.

"Estaba claro que, con una guerra, Siria no podría recuperar los Altos del Golán y, por lo tanto, era muy importante crear una amenaza, un equilibrio de disuasión con Israel mediante el desarrollo y la producción de gas nervioso. Eso parecía tener sentido y yo creía que las tácticas del presidente eran inteligentes. Sólo muchos años después me di cuenta de que el objetivo principal era prepararse para una posible rebelión, para un ataque químico contra la población civil siria", agregó.

"La imagen empezó a quedar clara sólo cuando me enviaron a ajustar las municiones en los aviones en bases de la Fuerza Aérea. Nos exigieron colocarlas en armas pequeñas o que habían sido reducidas. Las rutas donde se almacenaban las municiones químicas no eran suficientemente extensas como para permitir el despegue de nuestros aviones de combate Sukhoi-22 o MiG-23. En una de las bases, de hecho, solamente había helicópteros. Estaba claro que el objetivo no era bombardear Israel. Otra base, en Swayda, está tan cerca de la frontera con Israel que los israelíes podrían haberla destruirlo con morteros si creían que los estaba poniendo en peligro".

El ex funcionario continuó su relato: "Le dije a mi jefe directo que no tenía sentido instalar dispositivos de carga de gas específicamente en aquellas bases y de esa manera". El testigo también se dirigió por escrito a las autoridades en demanda de una explicación por las órdenes ilógicas que estaba recibiendo.

Tras sus incesantes cuestionamientos al accionar estatal, el entrevistado comenzó a ver su nombre como objetivo de asesinato en sitios y foros de los rebeldes sirios. "Cuando comencé a desobedecer las órdenes, el régimen encontró una solución cómoda: filtrar mi nombre y todos mis datos a los rebeldes para que ellos me aniquilaran. De inmediato comprendí que mi familia y yo debíamos escapar. Nos fuimos al Golfo con ayuda de parientes y de allí pedí asilo en Europa", recuerda.

Los entrevistados también confirmaron la composición de un gas nervioso único mezclado con gas sarín, lo cual facilita rastrear las armas químicas provenientes del CERS.

Tras las nuevas divulgaciones, Mediapart promete revelar en los próximos días el papel de un "país europeo de importancia central" que ayudó al presidente sirio a armarse con un arsenal químico que pretende utilizar a medida que se desarrolla la guerra civil, que ya ha costado la vida a cientos de miles de personas.

Fuente: Infobae

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