jueves, 8 de junio de 2017

La mujer en el judaísmo: ¿Reina o esclava?

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Por Natalio Steiner, co-director de Comunidades


Es bastante común escuchar, quizas por prejuicio, ignorancia o silencio de los que deben enseñar, de que la mujer en el judaísmo tiene un status inferior al hombre y que sus funciones son secundarias.
Desde el punto de vista judaico esto no es cierto. Muy por el contrario; sus funciones y derechos son superiores a los del hombre aunque esto no sea evidente en el culto sinagogal ( a excepción de las sinagogas reformistas ).

En una muy rápida y, limitada por el espacio, revisión de aspectos de la historia de nuestro pueblo, la podemos encontrar ya en fuentes tradicionales.

Sara, una de las matriárcas, tenía un rol profético más alto que Abraham, su esposo, tal como lo expresa el Midrash : " Abraham es inferior a Sara en profecía " y la Torá no deja dudas : " Y Di-s le dijo a Abraham : todo lo que Sara te diga, escucha su voz ".

De acuerdo al Talmud la supervivencia de los judíos a los 210 años de esclavitud se debe a los méritos de la mujer hebrea ya que ellas cuidaron la chispa tradicional ( idioma hebreo, Brit Milá y sus nombres hebreos ) en las dificiles condiciones de la esclavitud. A esto habría que sumar a las parteras de los hebreos( algunos comentaristas dicen que eran hebreas ) que ignoraron la orden genocida del Faraón, a Miriam y Iojeved que cuidaron a Moises y hasta la propia hija del Faraón. El rol de Tzipora que evita la muerte de Moises , de Miriam durante la travesía en el desierto , serían acciones complementadas cuando ya en la tierra de Israel Di-s le ordena al juez, Barak Ben Ajinoam, no avergonzarse al escuchar la voz de su esposa Debora, que fue jueza y profetiza, a la que también acataron los ancianos y sabios.

Jana, que termina sacrificando a sus siete hijos al encender la lucha contra la dominación griega ( ¿La Juana Azurduy Argentina ? ), Esther en la era del dominio persa ( tiene su propio libro en la Biblia y generó la fiesta de Purim ) y que salvara a los judíos exilados en 127 provincias persas. No podría dejar de citar a Ruth, la moabita convertida al judaísmo y de quien descendiera el rey David... y el Mesías futuro . Podría abundar en otros ejemplos del Talmud, como la conocida Bruria, esposa de Rabi Meir ; las propias hijas de Rashi , comentarista medieval y hasta podríamos llegar a Golda Meir y a Tzipi Livni solo por citar los más notorios ejemplos contemporáneos.

Hoy, en nuestra sociedad, el concepto Ama de Casa, adquiere una visión peyorativa; como si ello solo implicara planchar, lavar, cambiar pañales y cocinar.

En idioma hebreo el término Ama de Casa es más feliz : Akeret Bait, concepto que etimológicamente proviene de la palabra Ikar que significa lo importante. Sin embargo si la mujer no ejerciera su rol de reina en el hogar ( pero no solo en el hogar ) en lugar de Akeret Bait ( lo importante del hogar ) sería Okeret Bait ( destructora del hogar ) en una excelente aplicación de una exégesis linguística que grafica en pocas palabras la responsabilidad que el judaísmo le asigna a la mujer como iniciadora de la educación de los hijos. Incluso en un tema tan vital como ¿ Quiés es Judío ?, para la Halajá ( La Ley Judía ), el vientre materno es predominante ya que ella lo educará en su esencia desde el útero materno. Es interesante que el rol del hombre la mujer lo puede cumplir y suplir con éxito pero no a la inversa. Es por ello que el varón judío observante agradece todos los días a Di-s " que no me hiciste mujer " mientras que la mujer agradece " que me hiciste según tu voluntad ". Son estas expresiones que sublevan a los que conocen superficialmente el pensamiento judío pero el hombre agradece ser varón para poder cumplir los preceptos cotidianos de los cuales la mujer esta exceptuada, y la mujer, agradece ser como la Eva bíblica ( Em Kol Jai, madre de toda vida ). Claro, en una época de disvalor o valores tergiversados, donde la maternidad aparece desacralizada y la prostitución televisada arraigada, no podría ser de otra manera.

El ideal de hogar judío no es donde un sexo compite con el otro sino en el que ambos complementan su rol. Es allí donde se construye un hogar en el que pueden reinar la paz y la armonía y no la competencia destructiva y toda la familia funciona en el entendimiento y la comprensión.

El rol de la mujer en el judaísmo no es inferior al del hombre; es distinto y por ello la mujer en su femineidad tiene virtudes diferentes pero no inferiores a las del hombre. Para que pueda desplegarlos el judaísmo la eximió de la observancia de la mayoría de los preceptos sinagogales transformando al hogar y sus hijos en un simil del santuario sinagogal del hombre.

No debieramos apresurarnos a hablar de un judaísmo machista o patriarcal por desconocimiento o falta de estudio; no saquemos conclusiones apresuradas acerca de la mujer en nuestra cultura ; no dejemos ser arrastrados por confusiones mundanas influenciadas por la perniciosidad de algunos programas que en medios de comunicación solo denigran el rol de la mujer. Eso debiera preocupar más que el presunto rol inferior en el judaísmo, una forma de vida milenaria asentada en la sabiduría de vida y en la vitalidad de un pueblo.
Fuente: De la Cole

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